Una vocación especial: Demostrar como amar de verdad

Foto: Facebook, Paul Gondreau

La Madre Teresa solía decir, “Pequeños actos con gran amor”. Ayer, el Papa Francisco nos otorgó una extraordinaria bendición Pascual a mi familia cuando en un acto de amor abrazó a mi hijo Dominic, quien sufre de parálisis cerebral. El abrazo ocurrió cuando el Papa se percató de la presencia de mi hijo mientras recorría  en su “papa-móvil” la Plaza de San Pedro, llena con un cuarto de peregrinos. Este momento tierno, un encuentro entre el moderno Francisco con el moderno Dominic (como muchos saben, la tradición sostiene que San Francisco y Santo Domingo disfrutaron un encuentro histórico), no solo conmovió a mi familia (estábamos conmovidos hasta las lágrimas), no solo a quienes nos rodeaban (muchos de los cuales también lloraron), no solo a los miles que estaban mirando las pantallas en la Plaza, sino al mundo entero.  Imágenes de este abrazo se volvieron virales, y para el Domingo de Pascua era la primera plana en “Drudge Report” con el siguiente encabezado: “Transforma el odio en amor” (un frase del Papa Francisco en su mensaje “Urbi et orbi” que siguió después) donde continua mientras escribo esto.  Fox News, NBC Nightly News, ABC Nightly News, y CNN transmitieron videos de esto. Fotos en primera plana se publicaron en Le Figaro, the New York PostThe Wall Street Journal, the Philadelphia Inquirerinter alia.

En ocasiones es difícil expresar a las personas que no tienen hijos con necesidades especiales que clase de sacrificios en silencio se nos demandan cada día.  Y para Dominic, él ya comparte la Cruz de Cristo más de lo que yo la he cargado en mi vida entera multiplicada miles de veces. ¿Cuál es el propósito de todo esto?, me pregunto. Más aún, Muchas veces tiendo a ver mi relación con Dominic desde una sola perspectiva. Si, el sufre más que yo, pero soy YO quien constantemente debe ayudarlo. Es así como nuestra cultura ve a veces a los discapacitados: como débiles, individuos dependientes que dependen en gran medida de otros, y que retribuyen poco o nada  a quienes están a su alrededor.

El abrazo del Papa Francisco ayer a mi hijo cambió por completo esta lógica, en su muy pequeño y poderoso camino, nos demuestra una vez más cómo la sabiduría de la Cruz confunde la sabiduría humana.  ¿Por qué todo el mundo está conmovido por las imágenes de este abrazo? Una mujer en la Plaza, conmovida hasta las lágrimas, quizás le dio la mejor respuesta a mi esposa después del abrazo: “Sabe, su hijo está aquí para enseñarnos como amar” . Enseñar a la gente como amar.  Este comentario sacudió a mi esposa como una suave confirmación enviada desde el cielo de lo que por mucho tiempo sospechó: que la vocación especial de Dominic en este mundo es mover a las personas al amor, enseñar a las personas como amar. Nosotros los seres humanos estamos hechos para amar y necesitamos ejemplos que nos muestren como hacer eso.

Pero,  ¿Cómo una persona discapacitada puede mostrarnos como amar de la única manera que ella puede? Porque la Cruz de Cristo es dulce y ligera. La Resurrección de Cristo desde la Cruz proclama el amor que nos ofrece, el amor que nosotros debemos mostrar a otros, es la razón REAL por la cual soportó la Cruz. Nuestros corazones de piedra se transforman en el amor de Cristo, y así fortalecidos transforman el odio en amor, solo a través de la Cruz. Y nadie más que las personas discapacitadas comparten más íntimamente esta Cruz. Así los discapacitados se convierten en nuestros modelos y nuestra inspiración. Si, le doy mucho a mi hijo Dominic, pero el me da más MUCHO más. Le ayudo a pararse, a caminar, pero el me enseña como amar. Yo lo alimento, pero el me muestra como amar. Lo llevo a la terapia física, pero el me muestra como amar. Le estiro sus músculos y bromeo con él, pero el me enseña como amar. Lo levanto y lo siento en su silla de ruedas y lo llevo a todas partes, pero él me enseña como amar. Renuncio a mi tiempo, mucho tiempo por estar con él, pero el me enseña como amar.

Esta lección,  confunde la sabiduría del mundo.  Me confunde a mí cuando como su padre muchas veces no veo la condición de mi hijo por lo que es. La lección que mi hijo discapacitado da es un poderoso testimonio de la dignidad y valor infinito de cada persona humana, especialmente aquellos que el mundo ve como débiles e “inútiles”. A través de su acompañamiento en esta “tontería” de la Cruz, los discapacitados son de verdad los más poderosos y los más productivos de entre nosotros.

Una cosa más, el abrazo del Papa Francisco a mi hijo Dominic, demuestra que no debemos asumir que la devoción expresada del nuevo  Pontífice, ya una piedra angular de su pontificado, es de manera puramente material. Su abrazo Pascual a mi hijo es un testimonio convincente al tipo de “pobreza” que nos urge más adoptar, la pobreza que señaló en su línea de bienvenida en su mensaje “Urbi et Orbi”: “Quisiera que [el mensaje de la Resurrección de Cristo] saliera afuera de cada casa, familia, especialmente de los que más sufren” … Padres de hijos discapacitados, levántense y encuentren el consuelo y el coraje en estas palabras simples pero profundas.

Translated by Forever 31

Originally published on http://catholicmoraltheology.com/a-special-vocation-to-show-people-how-to-love/

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