Carta a mi futuro esposo

Foto: www.freedigitalphotos.net/

Por Mary Beth Bonacci

Aunque aún no sé todavía quién serás, pienso en ti muy seguido. Me pregunto cómo estás viviendo tu vida hoy. Me importa, ¿sabes?, porque la forma en la que vives tu vida ahora determina en qué clase de hombre te convertirás… y el tipo de hombre con él que voy a pasar el resto de mi vida

Aparentemente, por alguna extraña razón, la hombría no les llega automáticamente a los hombres. Algunos chicos pasan su vida entera intentando “demostrar su hombría” – cazando, practicando algún deporte, manejando a altas velocidades… y desafortunadamente, teniendo sexo. A las mujeres nos parece extraño que los chicos piensen que teniendo sexo es como demuestran que son hombres. Para nosotras, eso solo demuestra que han alcanzado la pubertad. Y nosotras no consideramos eso por sí mismo un gran logro. Convertirse en hombre es un proceso mucho más complicado.

Lo chistoso es que, aún en estos días, muchos chicos quieren casarse con una chica que respeta su sexualidad. A los chicos no les gusta la idea de que su futura esposa esté en el asiento trasero del auto con alguien más, o que sea el objeto de una historia de conquista sexual en los casilleros. Ellos fanfarronean sobre chicas como esas, pero no se casarán con ellas. Ellos quieren casarse con una chica que nunca lo “haya hecho” o si lo hizo que se haya arrepentido, alguien que reconozca que el sexo habla el lenguaje de para siempre, una alianza de amor… alguien como yo.

Pero, ¿por qué quisiera casarme con alguien así… alguien que quiere casarse con una virgen, pero que pasa sus años de soltero coqueteando y robándole la virginidad a otras chicas, solo para demostrar su hombría? Ese no es un “verdadero hombre”, ante mis ojos es solo un niño egoísta, inmaduro y que se deja llevar por su inseguridad y no por el amor. Y yo no estoy interesada en alguien así.

Yo quiero algo más de ti. Quiero que respetes tu sexualidad tanto como me respetas a mí.  Quiero que seas real, seguro de ti mismo, no un caprichoso que usa a las mujeres para satisfacer sus inseguridades. Un chico como esos no puede usar a todas esas mujeres y de repente amarme a mí. Puede que sea muy “bueno” en la cama, pero no es bueno en el amor.

Quiero que aprendas a amar de verdad. Aprender a amar es aprender a poner a los demás primero. Un chico que le gusta la aventura fuera del matrimonio no está poniendo el bien de la otra persona primero. Él está utilizando a la chica… está hablando con el lenguaje corporal del compromiso permanente cuando en realidad no es una relación permanente. Está poniendo a la chica en riesgo de quedar embarazada. Se está poniendo a él mismo en riesgo de contraer una enfermedad venérea… enfermedad que posteriormente puede transmitir a su esposa. Eso no es hacer el amor. Un verdadero hombre ama a las mujeres –a todas las mujeres– y quiere lo que es mejor para ellas. No deja que sus pasiones controlen sus acciones. Todo lo contrario un verdadero hombre controla sus pasiones.

Quiero que desarrolles el autocontrol. Eso es importante para me. No quiero casarme con alguien que no se puede controlar a sí mismo. Hombres como esos son esposos infieles. Un chico que no es capaz de decir “no” al sexo fuera del matrimonio, no va a tener más autocontrol a los 40 años que a los 18.

He visto a muchas mujeres que se preocupan cada vez que sus esposos contratan a una secretaria atractiva. Yo no quiero eso. ¿Qué clase de matrimonio sería ese en el que no pudiera confiar en mi esposo cuando sale en un viaje de negocios?

En un corto plazo, estoy segura que no hay muchas recompensas para un chico que practica la castidad. La sociedad te dice que te estás malgastando el periodo de tu “plenitud sexual”. Tus silencios durante las sesiones de fanfarroneo con los amigos pueden hacerte parecer un gran perdedor. Quizás algunas chicas con que has salido te han dicho que algo debe estar “mal” contigo porque no quieres demostrarles que “eres un hombre”. ¿No te parece bastante molesto que nadie aprecie como eres?

Pero alguien lo sabe y de verdad le importa. Yo lo sé. Soy la única a la que debe importarle. Y no es que sea una persona de mente cerrada que dice que solo se casaría con un hombre virgen. La sociedad no apoya mucho la virginidad, especialmente la virginidad masculina. Puedo perdonar los errores de tu pasado. Estoy interesada en tu futuro, empezando desde hoy. Cuando te conozca quiero que seas un hombre que haya conscientemente tomado la decisión de esperar… por el amor de tu furuta familia y el compromiso de nuestro matrimonio. Quiero que seas un hombre de verdad, que haya desarrollado la madurez, el autocontrol que solo la espera puede dar, que haya hecho a un lado el egoísmo. Quizás no va a poder compartir historias populares en los vestidores, pero serás muy popular conmigo. Tu historia de amor te hará mejor esposo, mejor padre, para mí eso es muy sexy.

Me he abstenido de tener sexo todos estos años y no ha sido por la falta de oportunidades, he tenido muchas oportunidades, y decir “no” no ha sido siempre fácil. Estoy segura que para ti tampoco. Pero eso hará que nuestro matrimonio sea más fuerte. El sexo es el regalo que nos haremos el uno al otro, nuestro lenguaje “exclusivo”. Será solo de nosotros, no de “nosotros y todas las demás personas con las que salimos en el pasado”.

Gracias por esperarme. Te prometo que no te arrepentirás

Tu futura esposa 

Traducido por Forever 31.

Uploaded from https://www.ewtn.com/library/YOUTH/LETHUSB.TXT

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